martes, 29 de marzo de 2011

Entrevista a Alejandro Aguado, escritor, dibujante y fotógrafo patagónico

Hace varios años encontré en un blog llamado Patagonia, editado por El Guanaco Volador, un documento en el que se le hace una entrevista a Alejandro Aguado, escritor, dibujante y fotógrafo patagónico, nacido en Comodoro Rivadavia en 1972. Aguado fué un gran impulsor del historietismo patagónico y quienes estén interesados en su obra pueden visitarlo en su blog principal : http://www.historieteca.com.ar/Wallpapers/aguadofondos.htm.

El siguiente texto es una parte de la entrevista publicada por El Guanaco Volador, y en él, Alejandro Aguado dá una opinión interesante acerca de los Tehuelches. La entrevista fue publicada en el blog con fecha 7 de Mayo de 2006 y está referida a su libro "El Viejo Oeste de la Patagonia"

Pregunta: En su libro Alejandro nos habla de los últimos caciques Tehuelches ¿Que opinas de lo ocurrido con las etnias originarias de Patagonia?, ¿Cómo está la reservación en el Chalía?

Respuesta: Hasta la llamada “Conquista del Desierto” (1879-1885) y la Pacificación de Araucanía en Chile, se podría decir que Patagonia era un territorio independiente de Chile y Argentina, gobernado por varias naciones indígenas. Recién tras las campañas militares ambos países pasaron a tener cierto control efectivo de Patagonia. Hasta entonces sólo habían existido en Patagonia tres pequeños enclaves argentinos (Carmen de Patagones cerca de la boca del río Negro, la colonia galesa del valle inferior del río Chubut y la factoría del marino argentino Luis Piedra Buena en isla Pavón, en el río santa Cruz) y uno chileno (Fuerte Bulnes y luego Punta Arenas en el estrecho de Magallanes), que para subsistir en parte necesitaban de lo que les proveían los indígenas por medio del comercio.

El pueblo originario de la actual Patagonia argentina es el tehuelche, los que según datos oficiales del 2004, son 4.300 de primera generación, distribuidos mayoritariamente en el sur de Chubut y Santa Cruz. Los mapuches de Argentina, descendientes de varios pueblos que originalmente tenían poco y nada que ver con esa identidad actual (pehuenches, manzaneros, ranqueles, salineros y parte de tehuelches) suman 76 mil. Parte de los tehuelches del norte de Patagonia hoy se dicen mapuches. Es que mapuche sería algo así como ser parte de los pueblos originarios de Patagonia, en contraposición a la sociedad nacional. Es un tema muy complejo y espinoso.

Los tehuelches están presentes, y aunque parezcan totalmente asimilados, conservan sus costumbres y una de sus tres lenguas. Los hoy llamados tehuelches en realidad eran cuatro pueblos culturalmente similares que hablaban tres lenguas emparentadas. Se caracterizaron por tener buena relación con el occidental, pero siempre fueron y son muy cerrados en cuanto a dar a conocer sus costumbres y ritos, para poder preservarlas. Cuando uno logra ser aceptado, penetra en un mundo fascinante. La mayor parte reside en el ámbito urbano, aunque los investigadores siempre los buscan en el rural. No quieren mucho a los investigadores de las Academias, porque según dicen, los van a ver y después publican lo que quieren.

A mí me ayudó para que me abrieran sus puertas, el enterarme de casualidad durante una de mis tantas investigaciones, que por vía de mi bisabuelo materno, desciendo de un importante cacique tehuelche. Mi bisabuelo materno, un gallego de Pontevedra, se casó con una nieta o sobrina del mismo. A partir del cacique estoy lejanamente emparentado con varios de los principales linajes tehuelches, lo que en parte me ayudó para ser aceptado, pero también a partir de que comprobaron que mi interés en ellos era real y respetuoso. Un estudio genético realizado recientemente en Argentina, descubrió que el 56% de los argentinos tenemos sangre indígena de forma directa e indirecta. Más de un rubio de ojos celestes esconde sangre indígena.

Hoy en día los tehuelches siguen presentes, aunque se crea lo contrario, y es un error afirmar lo que tanto se afirma –yo lo he cometido-, como: “el último tehuelche”, “el último cacique”, “los tehuelches fueron...”, “los tehuelches habitaban...”, etc., etc. La gran mayoría de ellos residen en los pueblos y ciudades, sobre todo en el sur de Chubut y Santa Cruz. En el ámbito rural residen mayoritariamente ancianos inmersos en una cruel pobreza material. Históricamente fueron y son víctimas de todo tipo de atropellos. Si bien hoy en día la situación se está revirtiendo, ello se debe a sus propias gestiones, de su movilización, realizada en conjunto con los mapuches. Sus logros como pueblos originarios hoy en día resultan bastante significativos, pero todavía falta un largo camino por recorrer. Los tehuelches dicen que su Nación se llama Aonikenk (“gente del sur”) y que comprende la mitad de Chubut y todo Santa Cruz.

La Reserva tehuelche del Chalía se está “mapuchizando” en su cultura, su gente está pobre y envejecida y de las 60 mil hectáreas originales, conservan 32 mil. Cerca existe otra reserva, la de Pastos Blancos-Loma Redonda, más pequeña también por obra de algunos vecinos e intrusos. En la zona además existieron otras cuatro reservas tehuelches y mapuches y una colonia, pero desaparecieron. La historia de cada una de ellas –hasta entonces inéditas- y de sus caciques, la reconstruyo en detalle en el libro “La colonización del oeste de la Patagonia central...”.

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